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05/06/2019

"Viajar con una cicladora: ¿discriminación por parte de las aerolíneas?"

por Lola Montalvo

Nuestra colaboradora aborda las dificultades que existen para viajar con una cicladora en el avión y cómo hacer frente a este tipo de adversidades.

Ciertas noticias te producen una desazón indescriptible cuando las lees. Estos días atrás, gracias a Federación de Asociaciones de Lucha Contra Enfermedades Renales (ALCER) y el Grupo de Apoyo al Desarrollo de la Diálisis Peritoneal en España (GADDPE), hemos podido conocer la queja que manifiestan las personas con ERC-IRC en tratamiento con diálisis peritoneal, debido a las dificultades que les ponen en los aviones para poder viajar con la máquina cicladora.

Todas las personas que siguen tratamiento con DP son conscientes de que una de las ventajas de esta modalidad de diálisis es que les permite cierta movilidad, dado que con ellos viajan la cicladora y todos los accesorios que les posibilita dializarse allá a donde se alojen, según sus necesidades particulares. Además, viajar y tener una vida activa permite a estos enfermos llevar una vida más plena y satisfactoria. Los problemas aparecen cuando se pretende viajar en avión.

Bien, algunas compañías aéreas consideran que la maleta en la que viaja la cicladora debe ir en la bodega, no en la cabina. Todos sabemos cómo tratan las maletas en los vuelos: la cicladora no puede sufrir golpe alguno ni ser tratada como un bulto inerte —sin contar, el más que probable extravío de este equipo, tal como a veces sucede con nuestras maletas—; por ello, estas personas solicitan que se les permita llevarlas con ellos en la cabina. La cicladora es un aparato vital para la persona que lo porta, por ello jamás debe viajar en la bodega y siempre debe hacerlo con el enfermo renal, en cabina. Puede ocurrir que, según qué compañía aérea, se les pida el pago de un billete extra por el espacio que ocupa este dispositivo. Otras aerolíneas, además de por el espacio que ocupa la cicladora, aducen que la batería de litio de estos dispositivos y su peligrosidad son motivo para que no las lleven en cabina. Pero las baterías de estos aparatos están muy bien protegidas y son equiparables a otros equipos de mano que se llevan de forma frecuente en vuelos, como tabletas, portátiles y móviles. La discriminación parece, por tanto, patente.

Nos encontramos con un enorme problema que lleva a que las compañías aéreas traten de forma discriminatoria a las personas en tratamiento con DP que se ven en un callejón sin salida ante los impedimentos y exigencias de las compañías de vuelos. GADDPE ha enviado una carta a la Asociación de Líneas Aéreas para conocer su punto de vista frente a este problema. Un extracto de sus argumentos son estos —tomado de Federación ALCER (1)— :

«El transporte de este tipo de cicladoras no debería suponer un problema mayor que el que podría conllevar el transporte de cualquier otro aparato electrónico permitido como equipaje de mano en la cabina del avión. Se trata de un equipo de movilidad que es indispensable para poder disfrutar del derecho a la libertad de circulación y movimiento y las aerolíneas están obligadas por la legislación nacional y comunitaria a permitir su acceso», es el argumento que esgrime Miguel Ángel Ramiro Avilés, Coordinador de la Clínica Legal de la Universidad de Alcalá (Madrid).

El año pasado SEDEN y ALCER publicaron las pautas que deben seguir los enfermos renales cuando precisan viajar en avión con su cicladora; un pequeño extracto es este —tomado de ALCER-Castalia, https://alcercastalia.org/2513-2/ —:
«El paciente deberá comunicar a la compañía aérea su necesidad de salud a la hora de comprar el billete y justificarlo. Se recomienda hacerlo con anterioridad a la fecha de salida.

El mismo caso sucede cuando algún pasajero tenga que llevar agujas, jeringuillas precargadas como EPO, etc.

Siempre el paciente deberá de llevar consigo la documentación que justifique la necesidad del uso, con un informe médico o justificante médico.
Si alguno/a de vosotros/as habéis tenido algún caso de negativa a embarcar con medicamentos o equipos médicos en vuestra entidad, por favor indícanoslo para comunicarlo a Aviación Civil, y que puedan intervenir en los aeropuertos para subsanar éstos problemas.»

Es importante que la persona en cuestión se asegure de que la compañía se hace cargo de su situación —su situación de enfermo renal en DP y que debe portar una cicladora, medicación, agujas…—, entregando sus requerimientos bien por escrito o mediante grabación, para que después la compañía no pueda alegar que no se le avisó con antelación de las necesidades planteadas por la persona con ERC y en tratamiento con DP. Y si, una vez que haya realizado todos los requisitos establecidos más arriba, se encuentra que sufre algún problema con el impedimento de entrar la cicladora en cabina o algo similar, no dude ni un instante en denunciar. Solo así se conseguirá algún día que se normalicen las necesidades de las personas con ERC-IRC en diálisis. No se debe permitir ningún tipo de discriminación; esperemos que este problema se solucione pronto.

Para más información:

(1). Federación Nacional de Asociaciones para la Lucha Contra las Enfermedades del Riñón. 2019. «Pacientes renales en diálisis peritoneal reclaman el derecho a poder viajar con sus dispositivos necesarios para el tratamiento» https://alcer.org/2019/05/17/pacientes-renales-en-dialisis-peritoneal-reclaman-el-derecho-a-poder-viajar-con-sus-dispositivos-necesarios-para-el-tratamiento/

(2). SEDEN. 2018. «Información seden-viajar con cicladora» https://www.seden.org/informacion-seden-viajar-con-cicladora-1300